El Nitrato de Chile salva a mis tomates.

Mi experimento “huerto ecológico en la ciudad”, peligraba. Apenas había cosechado cuatro tomates cuando la planta empezó a envejecerse imparablemente. ¿Sería la humedad, la polución de la calle, alguna plaga o que la tierra era mala? No tenía ni pajolera idea del porque. Hasta que me recomendaron el Nitrato de Chile. Y de pronto me vino a la cabeza las clases de historia del Diseño. Con aquellos azulejos en los pueblos de media España de los años 30, en los que salía una silueta al estilo del Toro de Osborne, pero con un hombre con sombrero. Su autor Adolfo López-Durán Lozano, era un estudiante de arquitectura, que realizó dicha ilustración para aliviar su situación financiera. El caso está en que probé el invento. Llené el culo de una botella de 5 litros de agua
con este polvo blanquecino y llené el recipiente. Este se disolvió sólo y enseguida. Con un bote de kétchup vacío dosificaba las dosis diarias, hasta que en una semana me encontré con unas hojas verdes oscuras llenas de vida y subiendo. La tierra también ha tomado un aspecto verdoso y más oscuro. Imagino que la tierra volcánica para macetas del súper no era suficiente. ¿Pero entonces qué tiene este producto? Gracias a mi amiga la wikipedia, he sabido que se produce de la descomposición de la orina de ganado. Esta forma amoníaco o amonio que es oxidado por el oxígeno. Estos nitratos son absorbidos por las plantas y convertidos en compuestos nitrogenados o aminoácidos. Que favorecen a su crecimiento. Si queréis mas información consultad aquí.
by mianmaroJulio 31st, 2009










